Nuevas detenciones por los incidentes en El Sadar tras el partido entre Osasuna y Real Madrid
Ocho nuevas detenciones por delitos de desórdenes públicos en Navarra

Archivo – Vehículo de la Policía Nacional en la Jefatura Superior de Pamplona. – POLICÍA NACIONAL – Archivo
PAMPLONA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) – La Policía Nacional en Navarra ha llevado a cabo ocho nuevas detenciones relacionadas con presuntos delitos de desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad. Estas detenciones son parte de una operación efectuada por la Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de Navarra, en respuesta a los incidentes que ocurrieron en febrero en el estadio de El Sadar tras el partido entre Osasuna y Real Madrid.
Según la información proporcionada por la Policía Nacional, los detenidos son ocho hombres que residen en diversas localidades navarras y todos pertenecen al grupo conocido como Indar Gorri. Estos individuos han sido acusados de desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad tras haber sido identificados por agredir a varios policías nacionales en los alrededores del estadio.
Los incidentes se produjeron en el interior del estadio, donde la Policía Nacional logró desalojar el lugar y disminuir la tensión tras la finalización del encuentro, considerado de alto riesgo debido a su gran afluencia.
Tras abandonar el campo, se alega que los detenidos comenzaron a incitar a otros miembros del Graderío Sur, formando un grupo de aproximadamente 30 personas que, frente a la puerta 23 del estadio, empezaron a lanzar objetos contundentes y cubos de basura hacia tres miembros de la Unidad de Intervención Policial.
Ante la situación, los agentes requirieron apoyo de más efectivos policiales debido a las violentas agresiones que bloquearon la puerta de salida al exterior.
La operación sigue abierta con el objetivo de identificar a todos los responsables de los altercados que ocurrieron en El Sadar el 21 de febrero, después del partido de Liga entre Osasuna y Real Madrid. Previamente, en marzo, se habían detenido a otros cuatro varones por delitos similares en relación a los hechos que se desarrollaron dentro del estadio.
Los incidentes tuvieron lugar después de que el personal de seguridad privada de Osasuna solicitara apoyo ante el ataque violento de un numeroso grupo que intentaba evitar la identificación de un espectador que había lanzado una botella al campo, poniendo en riesgo el desarrollo normal del partido.
En respuesta a esta situación, la UIP de la Policía Nacional accedió al estadio para proteger la integridad de los vigilantes de seguridad. A pesar de la presencia policial, las personas que intentaban impedir la identificación no desistieron y atacaron a los agentes, quienes tuvieron que repeler la acción utilizando los medios a su disposición para restablecer el orden.
