Entidades sociales de Cataluña solicitan recursos para gestionar regularizaciones y temen
Barcelona, 2 de mayo de 2026. Responsables de entidades sociales catalanas han reclamado a la administración más recursos y flexibilidad en los trámites de regularización. Aunque están satisfechos con la colaboración en un proceso tan importante, han expresado que se sienten desbordados por la demanda.
En declaraciones a Europa Press, la presidenta de la asociación Àmbit Prevenció, Mercè Meroño, solicitó más recursos y mejor planificación para ofrecer certificados de vulnerabilidad y tramitar la regularización. También hizo énfasis en la necesidad de habilitar espacios más grandes, sin requerir cita previa o número para el acceso.
Meroño destacó que Àmbit Prevenció, acreditada para otorgar certificados de vulnerabilidad y gestionar regularizaciones, trabaja con un equipo de entre 15 y 20 personas que, tres días a la semana, de 9 a 14 horas, han atendido a migrantes sin necesidad de cita previa, logrando en menos de una semana más de 2.000 certificados.
Inicialmente, la entidad se ofreció para colaborar aprovechando que el 80% de sus usuarios son migrantes en situación de exclusión social: «Queríamos ser un punto comunitario en el barrio de La Bordeta, para que los vecinos no tuvieran que desplazarse», comentó Meroño.
Colas y Estrés
Meroño relató que la situación se desbordó rápidamente. Un efecto llamada provocó que muchas personas, incluso aquellas que dormían en la calle, comenzaran a hacer cola: «Teníamos a personas que venían con mantas, otras que trabajaban de repartidores y debían ir y volver, incluso mujeres embarazadas o personas con pulseras del hospital. Era un estrés increíble para todos», añadió.
A pesar de las dificultades, la presidenta manifestó su «satisfacción» por haber podido ofrecer apoyo emocional, no solo en la tramitación de certificados, sino también en escuchar las historias de los atendidos. Reiteró, sin embargo, la necesidad de espacios más amplios y menos invasivos, y mencionó que ya están trabajando en un nuevo equipamiento en el mismo distrito.
Asimismo, Meroño subrayó que, más allá de los certificados, la regularización extraordinaria está revelando la existencia de bolsas de pobreza en Cataluña y en el resto de España: «Son ríos y ríos de personas de todas las edades y países. En las colas no te encuentras ‘expats’ o personas en situaciones privilegiadas».
Colaboración con Resultados «Desbordantes»
El director territorial de la Fundación Cepaim y miembro de la junta directiva de Entitats Catalanes d’Acció Social (Ecas), Mohamed Aït abou Moujane, valoró positivamente la idea inicial de colaboración entre la administración y el tercer sector, que pide desde hace tiempo una gobernanza compartida. Sin embargo, señaló que los resultados han sido «desbordantes» para muchas entidades.
Aït abou Moujane cuestionó la necesidad de los certificados de vulnerabilidad: «La persona en situación administrativa irregular ya es vulnerable en sí misma», apuntó, ya que no puede llevar una vida normal, trabajar con contrato o andar por la calle con seguridad.
El director territorial destacó que Cepaim ha empezado su labor con las personas que asisten a la entidad, seguido de aquellas referidas por otras organizaciones. En esta fase, se centran en cómo apoyar a las personas que actualmente no tienen atención: «Hemos intentado evitar las colas. La gente no puede estar malviviendo en la calle», expresó.
«Hemos trabajado de manera conjunta y organizando a las personas, conscientes de que quienes acuden lo quieren todo en el momento y con urgencia. Tienes que trabajar con paciencia; no puedes decirles que vuelvan la semana siguiente, porque lo que ven es la seguridad y una vida digna», agregó Aït abou Moujane.
Hasta el momento, Cepaim ha otorgado alrededor de 600 certificados de vulnerabilidad y se han encontrado con personas que acuden a solicitarlos aunque no los necesitan: «Quieren asegurarse el tiro. Pero cuando les dices que no hace falta, y lo haces en amazig, árabe, urdú, wolof o chino, entonces confían en ti. Eso ha facilitado mucho nuestro trabajo».
Trabajo a Largo Plazo
Aït abour Moujane también destacó que el plazo para solicitar los trámites, que finaliza el 30 de junio, es «muy poco tiempo». Además, apuntó que en ese mes entra en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo, lo que espera traduzca en más tiempo para el trabajo coordinado entre las entidades.
Por otro lado, advirtió que, tras el proceso de regularización, el siguiente «peaje» será la renovación de los permisos de residencia y trabajo. Remarcó la importancia de acompañar a los migrantes en este proceso y fomentar un sentimiento de pertenencia, viendo toda la situación como un asunto estructural a largo plazo.
Administraciones «Flexibles»
La responsable de formación e inserción laboral de Càritas Barcelona, Dessirée Garcia, hizo hincapié en la necesidad de que las administraciones sean «flexibles» en las citas para la entrada de expedientes, con el objetivo de que el menor número de personas quede sin atender, dado que no hay un recuento oficial sobre cuántas personas se encuentran en situación irregular.
Càritas tiene siete puntos repartidos por la diócesis de Barcelona, donde está apoyando a personas que ya recibían seguimiento por parte de la entidad: «No es un proceso fácil, es una oportunidad, pero gestionarlo conlleva dificultades», reflexionó Garcia.
Finalmente, indicó que «la angustia siempre está presente, especialmente en cuanto a que no se les pasen los plazos. Al final, son personas que hasta ahora no existían en el reconocimiento público, que eran parte de nuestras comunidades pero sin acceso a derechos. Se juegan mucho», concluyó.
