Solicitan 10 años de cárcel para los cinco acusados de agredir y robar a un indigente en Logroño

LOGROÑO, 3 de mayo de 2023 (EUROPA PRESS) – El Ministerio Fiscal ha solicitado diez años de prisión para cada uno de los cinco acusados de los delitos de detención ilegal, robo con violencia y lesiones de carácter leve, tras retener, golpear y robar a un ‘sin techo’ que llevaron a una casa ‘okupada’ en Logroño.
Está previsto que el juicio se celebre este miércoles, 6 de mayo, a partir de las 9:30 horas, en la Audiencia Provincial.
Los hechos, según el escrito de la acusación, se remontan a mayo de 2023. Entonces, la víctima, D.P.T., que no tenía un domicilio fijo conocido, pernoctó varios días en el Albergue Municipal de Logroño, hasta que se le acabó el tiempo de estancia gratuita.
Sobre las 23:00 horas de aquella jornada, este hombre «dormía en la vía pública, en un banco de la Plaza Hagunía de Logroño», llevando consigo «una maleta con ruedas y una bolsa de deporte con sus enseres personales». Fue entonces cuando cuatro de los acusados – I.L.L., D.M.C., J.M.R. y J.M.E. – se acercaron a él y le ofrecieron pasar la noche en un piso okupado.
El hombre aceptó la propuesta y lo llevaron hasta una vivienda, ubicada en el número 6 de la Travesía de San Lázaro, junto a las vías del tren. Una vez en el salón del segundo piso, «bien porque D.P.T. hubiera pretendido apoderarse de algún objeto o sustancia que hubiera en el inmueble, o bien como represalia, los cuatro acusados comenzaron a golpearle».
El relato de la Fiscalía indica que le propinaron «puñetazos y patadas» y que, «con un martillo y con un sillín de bicicleta, le pegaron en la cabeza y en diferentes partes del cuerpo». Tras la golpiza, D.P.T. «cayó al suelo, y los acusados lo ataron por las muñecas y los tobillos a una silla, demandándole la devolución de lo que se hubiera querido llevar».
Minutos después, llegó al piso el quinto acusado – E.J.S. – quien se dirigió a la víctima con advertencias de que «iban a reventarle a martillazos las rodillas y las manos». Los acusados concordaron en mantener al hombre «atado e inmovilizado, creando en la víctima temor e incertidumbre sobre lo que pudieran hacerle».
«Permaneció atado toda la noche», durante la cual «periòdicamente, le golpeaban y le pincharon con agujas u otros objetos punzantes, amenazándole con tirarlo al río o a la vía del tren para matarlo.»
Además, los acusados se apoderaron de las pertenencias de la víctima, incluidas una maleta con ropa, informes médicos, el título de graduado escolar, una cartera con el DNI, la tarjeta de la Seguridad Social, cuatro tarjetas bancarias y un billete de tren.
«Después de permanecer toda la noche así», prosigue la acusación, «a la mañana o mediodía del 24 de mayo apareció en la estancia una mujer no identificada, quien le soltó de sus ligaduras, le proporcionó algo de ropa y le abrió la puerta para salir, momento en que D.P.T. huyó a la carrera, sobre las 15:00 horas.»
En síntesis, D.P.T. «permaneció en el inmueble, la mayor parte del tiempo inmovilizado y sujeto a las sevicias descritas, entre las 00:00 horas y las 15:00 horas del 24 de mayo de 2023».
Tras huir, la víctima acudió a un Centro de Salud y fue derivado a la Jefatura Superior de Policía, y trasladado al Hospital San Pedro, donde ingresó a las 18:01 horas.
Presentaba diversas lesiones, como «hematomas en ambas zonas infraorbitarias, dolor en la abertura mandibular, fractura de huesos propios nasales y erosiones en las muñecas, compatibles con la acción de ligaduras.»
En el Servicio de Urgencias, «se pautaron medidas sintomáticas, mediante analgesia intravenosa, y medidas ortésicas, como una férula nasal protectora». Fue dado de alta tras 21 días, de los cuales 5 fueron considerados de perjuicio moderado y 16 de perjuicio básico.
En la noche del 24 de mayo de 2023, agentes de la Policía Nacional detectaron la entrada y salida del inmueble de la Travesía de San Lázaro por varios de los acusados, uno de los cuales, al ser cacheado, portaba la cartera de la víctima, que fue devuelta a D.P.T., quien solo reclamó indemnización por las lesiones sufridas.
Por auto del 26 de mayo de 2023, se impuso a los acusados la prohibición de comunicarse con la víctima por cualquier medio y de aproximarse a menos de 200 metros de D.P.T., su domicilio, lugar de trabajo y otros lugares que frecuentara.
Todos estos hechos son considerados por la Fiscalía como delitos de detención ilegal, robo con violencia en las personas y un delito leve de lesiones, con la circunstancia agravante de «obrar con abuso de superioridad».
Por ello, se imponen a cada uno de los cinco acusados una pena de seis años de prisión por el delito de detención ilegal, cuatro años de cárcel por el delito de robo con violencia, y por el delito leve de lesiones, tres meses de multa con una cuota diaria de 10 euros.
Igualmente se acordará prohibirles comunicarse con D.P.T. y aproximarse a menos de 200 metros de él durante el tiempo de duración de las penas impuestas.
Además, dado que algunos de los acusados son de origen extranjero, se determinará que «al acceder al tercer grado u obtener la libertad condicional, se pueda sustituir el resto de la condena que proceda por la expulsión del territorio nacional por diez años».
