LAB critica al Gobierno vasco por favorecer a Confebask y promover un sindicalismo sumiso

LAB critica al Gobierno vasco por favorecer a Confebask y promover un sindicalismo sumiso

Movilización de LAB en el Primero de Mayo

El sindicato LAB ha denunciado este Primero de Mayo el carácter «autoritario» del Gobierno vasco que «blanquea» a Confebask, impulsa «el sindicalismo dócil» y castiga «al sindicalismo soberanista de clase». Asimismo, el sindicato ha defendido que un salario mínimo propio de 1.500 euros es una «medida justa y viable» y continuarán con esa «lucha».

La central sindical ha reivindicado en las 26 manifestaciones previstas en toda «Euskal Herria», políticas de redistribución y medidas a favor de los trabajadores, centrándose en cuestiones como el derecho a la vivienda, servicios públicos de calidad y pensiones y salarios dignos.

El lema «Langileok eragin» ha sido elegido por LAB para el Día Internacional de los Trabajadores, con marchas desarrolladas en las tres capitales vascas. En San Sebastián, la coordinadora general, Garbiñe Aranburu, hizo un llamamiento a los trabajadores «a movilizarse por el derecho a trabajar y vivir en euskera» y destacó la labor de aquellos que luchan en defensa del empleo.

Garbiñe Aranburu afirmó que hoy es un día «de reivindicación y movilización» y mostró su «solidaridad a los pueblos trabajadores del mundo». La dirigente de LAB subrayó que la actual coyuntura exige realizar políticas a favor de los trabajadores y recordó que se viene de una «exitosa huelga general» el 17 de marzo por un salario mínimo propio, resaltando que este Primero de Mayo miles de trabajadores han vuelto a salir a las calles.

«Los trabajadores hemos hablado; reclamamos políticas redistributivas para repartir cuidados, empleo y salarios. Para mejorar los salarios y pensiones, para garantizar el derecho a la vivienda, y para asegurar servicios públicos de calidad en la sanidad, educación y cuidados», apuntó Aranburu.

La dirigente de LAB consideró que todas estas medidas son necesarias para «cerrar las puertas al fascismo y la ofensiva reaccionaria» y hacer frente a las brechas machistas, racistas y a las existentes entre generaciones. Defendió el salario mínimo propio de 1.500 euros como «una vida digna» y aseguró que es «una medida necesaria, justa y viable». «La patronal y los gobiernos han despreciado nuestras propuestas, pero la lucha sigue. La demostración de fuerza de la huelga mantiene viva esa reivindicación», reconoció.

Aranburu criticó al gobierno de Pradales por la respuesta a la huelga general de marzo y el reciente acuerdo en la Mesa de Diálogo Social, manifestando que «el acuerdo anunciado deja en evidencia las hipotecas que tiene Pradales en términos sociales con Confebask y en términos nacionales con el PSE».

Acusó al lehendakari de «blanquear» a Confebask y de «impulsar el sindicalismo dócil». «Ya nadie cree en las nuevas formas de hacer de Pradales. El acuerdo profundiza en el carácter autoritario y antidemocrático del Gobierno Vasco», añadió.

El Gobierno Vasco, según su evaluación, ha pasado de ser aliado a subordinado de la patronal, «no tiene ambición de hacer políticas a favor de los trabajadores ni de ampliar competencias para constituir el marco vasco».

Aranburu enfatizó que LAB se ha convertido en un obstáculo para el gobierno y que no se dejarán amedrentar. «Que nos escuchen. No lo van a conseguir, no tienen nada que hacer, no nos van a amedrentar. Nos reafirmamos en nuestra apuesta, la lucha es el único camino», remarcó.

Destacó la defensa del empleo «con firmeza» en varios lugares, haciendo mención a la comarca de Aiaraldea en lucha, a la que envió apoyo y pidió un aplauso de los asistentes. También defendió el derecho a trabajar y vivir en euskera y afirmó que «la ofensiva contra el euskara precisa de una respuesta de igual calibre».

Aranburu mencionó que, al igual que el euskera, también están poniendo «muy caro el derecho a la vivienda» y pidió acabar con la especulación existente. «El sindicalismo tiene que luchar contra todo ataque a las condiciones de vida de las y los trabajadores. Y por primera vez, hemos organizado una huelga de inquilinos», agregó.

GUERRAS

La dirigente de LAB también denunció el «bloqueo criminal que sufre el pueblo de Cuba» y mostró su cercanía «hoy más que nunca» con Palestina, denunciando el ataque de Israel a la Flotilla de Solidaridad, en la que se encuentra un miembro de LAB. «Ante las injerencias, nosotros defenderemos la soberanía de los pueblos y el bienestar de la ciudadanía. No apoyamos las guerras. Los trabajadores no pagaremos la factura de la guerra», enfatizó.

Aranburu advirtió que, a nivel mundial, el control de las fuentes de energía está «causando guerras» y que los trabajadores se están empobreciendo mientras el oligopolio energético obtiene «beneficios de escándalo». Recordó que recientemente Iberdrola anunció un «récord de beneficios» para 2025 y mencionó que los beneficios de Repsol habían aumentado un 154% en los primeros tres meses de este año.

Finalmente, reafirmó el compromiso de continuar con un sindicalismo «combativo, independentista y antirracista», enfatizando que LAB se implicará en los procesos de regularización de trabajadores migrantes. «Estamos dispuestas a facilitar y colaborar en los procesos de regularización e implicarnos en los mismos; el sindicato se va a mojar. También contra el racismo laboral», concluyó.

FUENTE

Constanza Sánchez

Constanza Sánchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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