El gobierno central, foral y entidades sociales revisan la regularización, que avanza según lo
PAMPLONA, 4 de mayo. (EUROPA PRESS) – El Gobierno de España, el Ejecutivo foral y entidades sociales han celebrado este lunes en Pamplona una jornada centrada en el proceso de regularización de personas migrantes, el cual avanza «según lo previsto» en Navarra.
La jornada estuvo encabezada por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; y la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría.
En declaraciones a los medios, acompañada por la vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro; el secretario general de UGT de Navarra, Lorenzo Ríos; y el secretario general de CCOO de Navarra, Josema Romeo, la ministra Elma Saiz destacó que el proceso podría beneficiar a nivel nacional a alrededor de 500.000 personas y que «va absolutamente según lo previsto».
Saiz indicó que «el plan operativo fue trabajado con muchísimo cariño, se está dando respuesta y todo va según lo previsto», recordando que «hasta el 30 de junio hay tiempo», aunque hasta el momento «ya llevamos más de 130.000 solicitudes».
A su juicio, este proceso representa «un hito en esta legislatura» que «va a dar visibilidad a miles de personas que a partir de ahora van a tener derechos y obligaciones», así como «va a aportar prosperidad a los territorios».
Asimismo, resaltó «el consenso tan importante» que envuelve una medida de tal magnitud, recalcando que «no solamente la Iglesia católica, sino también la sociedad civil y los tejidos económicos respaldan esta medida». Saiz también agradeció a las 13 entidades colaboradoras que están trabajando en conjunto con las administraciones.
La ministra también hizo referencia a «una encuesta que indica la preocupación que puede tener una parte de la ciudadanía sobre cómo este procedimiento afectará a los servicios públicos». «Apelo a la responsabilidad. Hablamos de personas que ya están aquí, que llevan a sus hijos al colegio, que viven en nuestros barrios y ciudades», manifestó.
Saiz criticó a quienes «están interesados en crear preocupación, culpando a las personas migrantes de las irresponsabilidades de los presidentes o presidentas de algunas comunidades autónomas que no dimensionan los servicios públicos». Destacó que «en otras comunidades es irresponsable celebrar que la comunidad crece gracias a la mano de obra extranjera y, a la vez, dejar morir los servicios públicos con privatizaciones para luego culpar a la migración».
Por su parte, María Chivite subrayó la importancia de este procedimiento desde la perspectiva de los derechos humanos, la economía y el empleo. «Por estos tres motivos, creo que este proceso de regularización es una decisión valiente del Gobierno de España y, por supuesto, el Gobierno de Navarra está para colaborar y asegurar su éxito», enfatizó.
Compromiso y Responsabilidad con la Regularización
Las reuniones de este lunes también sirvieron para «trasladar el agradecimiento» a las entidades sociales y para aclarar «dudas o cuestiones» que deben ser abordadas por el Ministerio. Chivite añadió que es esencial pensar «en el día después: qué hacemos con las personas que tendrán derechos, obligaciones, pero sobre todo, nuevas oportunidades y perspectivas de futuro».
Chivite resaltó que «frente a la derecha reaccionaria que habla de la prioridad nacional», ella nunca ha estado de acuerdo con categorizar a los navarros en «de primera y de segunda». «Se trata de que todos tengamos los mismos derechos y obligaciones, por lo que este proceso debe salir bien», concluyó.
Proceso Normalizado y Bien Informado
Alicia Echeverría señaló que la delegación del Gobierno «ha puesto a disposición del Ministerio todos los recursos posibles y estamos colaborando para que este proceso de regularización extraordinaria se realice con normalidad». También comunicó que «estamos en contacto directo con las entidades colaboradoras para transmitir sus inquietudes» y que «la gente está bien informada y con documentación preparada».
Begoña Alfaro, por su parte, afirmó que «podemos sentirnos orgullosos del tejido social» en Navarra y cómo estas entidades están ayudando a la población más vulnerable. «Desde el Gobierno, tuvimos claro desde el anuncio en enero que debíamos apoyar esta medida y facilitar el procedimiento», afirmó.
Alfaro subrayó que «frente a las prioridades de la ultraderecha, lo que defendemos es una prioridad navarra, donde todo aquel que vive aquí, independientemente de su lugar de nacimiento, es considerado navarro». También informó que se están preparando las bases para autorizar ayudas a entidades colaboradoras.
Lorenzo Ríos de UGT califica la medida como «necesaria, valiente y justa», argumentando que no se puede tener a miles de personas «en la invisibilidad». «Es fundamental que estas personas sean regularizadas para que tengan derechos como el resto de los trabajadores y no sean explotadas en la economía sumergida», indicó. Ríos enfatizó la necesidad de controlar las mafias que aprovechan la vulnerabilidad de estas personas.
Josema Romeo de CCOO elogió el proceso y destacó que «son personas que llevan con nosotros mucho tiempo, son trabajadores y trabajadoras que ahora tendrán derechos». Resaltó que «es beneficioso para el tejido productivo de Navarra», que necesita aumentar su población laboral, dada la situación demográfica negativa en la comunidad.
