Belén Rubio, candidata a rectora de la UVigo, defiende una planificación sensata de titulaciones
La vicerrectora y candidata al rectorado de la UVigo, Belén Rubio. – H2040
VIGO, 3 de mayo. (EUROPA PRESS) – La catedrática de Estratigrafía y candidata a rectora de la Universidad de Vigo, Belén Rubio, ha abogado por una planificación «sensata» del mapa de titulaciones en Galicia. Aunque es partidaria de la ampliación de grados en la institución viguesa, advierte que la creación de estos estudios debe basarse en las fortalezas, la especialización y la garantía de calidad.
En una reciente entrevista, Rubio enfatizó que al considerar nuevas titulaciones en la UVigo, es fundamental tener en cuenta la «proyección futura» de los grados, dado que «los tiempos cambian». Como ejemplos, mencionó las carreras de Inteligencia Artificial en el campus de Ourense y de Relaciones Internacionales, que son compartidas con otras universidades de Galicia.
Destacó que las titulaciones compartidas son un camino hacia la excelencia al permitir «aprovechar todas las capacidades». Se refirió también a la posibilidad de establecer una titulación en Medicina en Vigo, la cual podría ser compartida con otras instituciones académicas. «Podemos optar por una facultad independiente o una compartida, que sea más fuerte y que aproveche las capacidades de las tres universidades y de todos los hospitales», afirmó.
La «calidad» como eje en la docencia, investigación y gestión
Rubio, actualmente vicerrectora de Investigación en el equipo de Manuel Reigosa, subrayó que su propuesta tiene como eje vertebrador la «calidad» en el ámbito docente, en la gestión y en la investigación.
Se comprometió a implementar medidas que estabilicen y promocionen al personal docente y de servicios. También se planteó un aumento de la internacionalización mediante más docencia en inglés y cooperación con universidades extranjeras, sin descuidar el compromiso con la preservación de la lengua y cultura de Galicia. Su objetivo es transformar la UVigo en «una universidad dinámica y abierta al mundo».
La simplificación de la burocracia, la utilización de herramientas de inteligencia artificial y la digitalización son otras de las propuestas que plantea, además de fortalecer la labor investigadora. «La UVigo es una universidad muy fuerte en investigación, pero queremos seguir mejorando», prometió.
Una universidad «económicamente saneada»
Respecto a la cuestión de la financiación, Rubio afirmó que actualmente la UVigo es una institución «económicamente saneada». Aseguró que este logrado equilibrio no es casualidad, sino el resultado de una gestión responsable, a pesar de los gastos extraordinarios ocasionados por la pandemia y la consolidación de plazas.
El año pasado, la universidad captó más de 50 millones de euros en convocatorias de ayudas. Rubio mencionó que hay un plan de financiación en marcha y que se negociará pronto el próximo, además de que la UVigo debe elaborar su nuevo Plan Estratégico, que contempla cuestiones económicas.
Rubio resaltó que una universidad pública «no busca el ánimo de lucro» y que sus recursos están destinados al servicio de la comunidad: profesores, estudiantes y personal administrativo. «La universidad no está para ahorrar. Ahorrar no es gestionar; lo importante es que el dinero vaya destinado a los servicios», enfatizó, añadiendo que su enfoque es seguir creando plazas y promocionando a docentes y personal, con la finalidad de «gestionar el dinero para mejorar la calidad de la UVigo».
Residencias para estudiantes y Campus del Mar
Sobre los problemas que enfrentan los estudiantes, Rubio reconoció que el acceso a la vivienda es una de las cuestiones más acuciantes y que es consciente de esta problemática. Por ello, este tema es una «prioridad» en su propuesta.
Su plan incluye, además de mantener las becas de alojamiento, aumentar las soluciones residenciales para los alumnos en los tres campus. En Ourense, se están considerando dos opciones: ampliar la residencia del campus o «buscar opciones de alquiler» en el barrio histórico de la ciudad.
En Pontevedra, «la situación es más difícil» ya que no existe residencia universitaria pública, por lo que se estudiará la posibilidad de construir una en alguna parcela ofrecida por el Ayuntamiento. Los créditos del ICO para este tipo de construcciones podrían ser una buena oportunidad.
En Vigo, se podría ampliar la residencia del campus, que «siempre está llena». Además, se está negociando con el Ayuntamiento la posibilidad de crear una residencia en el casco urbano de la ciudad.
Con respecto al futuro Campus del Mar, en los terrenos de la antigua ETEA, Rubio mostró optimismo tras el desbloqueo de la urbanización del ámbito PS-1, lo que permitirá concretar las reformas de los edificios cedidos a la Universidad y al CSIC, así como la construcción de una residencia de mayores y de un aparcamiento.
«Nuestro objetivo es tener finalmente el verdadero Campus del Mar, la Ciudad del Mar, donde se combinen innovación, formación, investigación y transferencia», subrayó. Además, especificó que esta iniciativa no sólo busca que los estudiantes realicen sus grados e investigaciones, sino también lograr una transferencia «hacia el sector del mar, el marisqueo, la acuicultura, la economía azul y el tejido social y económico».
«No podemos perder el talento femenino»
Belén Rubio, al igual que su competidora en la carrera por el rectorado, Carmen García Mateo, podría convertirse en la primera mujer al frente de la UVigo en sus 36 años de historia y destaca la importancia de contar con una institución con perspectiva de género.
Si bien ha defendido el camino ya recorrido hacia la igualdad, reconoció que «todavía hay que seguir avanzando en ese ámbito», dado que las mujeres, debido a la maternidad y los cuidados, han perdido tradicionalmente ritmo en sus carreras profesionales y les ha costado más llegar a ser catedráticas.
«No podemos perder el talento femenino. Las mujeres tenemos la misma capacidad, incluso a veces más, y debemos seguir luchando por ocupar puestos de poder», expresó. Su meta es que la UVigo tenga a su primera rectora no por ser mujer, sino por capacidad y experiencia.
Belén Rubio reivindicó su trayectoria profesional de 25 años: 8 como vicerrectora, 5 como decana en la Facultad de Ciencias del Mar, y 12 como secretaria de departamento. «Conozco muy bien la Universidad, y ese conocimiento me permite tener una visión global sobre los retos y demandas. Por eso, creo que merezco ser rectora, no por ser mujer, sino por mi trayectoria», concluyó.
