Navarra implementa una estrategia para detectar y atender conductas suicidas de manera efectiva
PAMPLONA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) – La Estrategia de prevención y atención a las personas con conductas suicidas en Navarra, elaborada por el Gobierno foral, tiene como objetivo «fortalecer la capacidad institucional para prevenir el suicidio, mejorar la detección temprana y garantizar una atención coordinada y eficaz a las personas afectadas».
Este martes, Antonio López y Adriana Goi, representantes de la Comisión Interinstitucional de Coordinación para la Prevención y Atención de las Conductas Suicidas de Navarra, presentaron la estrategia en una comparecencia parlamentaria solicitada por el Gobierno regional.
Antonio López subrayó «la necesidad de una respuesta estructurada y sostenida», añadiendo que la estrategia «se fundamenta en un enfoque intersectorial y basado en la evidencia que reconoce la influencia de factores individuales, sociales y comunitarios en la conducta suicida». Además, busca «superar el estigma asociado al suicidio, mejorar la sensibilización social y facilitar el acceso a recursos de apoyo y atención especializada».
El proceso de elaboración de esta estrategia ha sido «participativo y multidisciplinar», estableciendo nueve objetivos estratégicos orientados a mejorar la prevención, la detección y la atención a las conductas suicidas. Estos objetivos incluyen:
- Mejorar los sistemas de información para analizar, planificar y actuar en la prevención de la conducta suicida.
- Sensibilizar a la ciudadanía para «construir una sociedad navarra bien informada y libre de prejuicios ante la conducta suicida».
- Extender la formación sobre conducta suicida a todos los agentes implicados.
- Limitar el acceso a medios letales.
- Mejorar la detección del riesgo de suicidio en grupos en situación de vulnerabilidad.
- Mejorar la detección temprana del riesgo de suicidio en el ámbito educativo.
- Coordinar las actuaciones de los servicios de emergencias y primera intervención.
- Coordinar e impulsar el abordaje de la conducta suicida en el ámbito sanitario.
- Proporcionar el apoyo necesario a las personas que han perdido a un ser querido por suicidio.
Cada objetivo estratégico se desglosa en diversas líneas de acción, que incluyen un «plan de despliegue de consecución, indicadores de resultado y responsables». Además, la estrategia integra «enfoques transversales relacionados con la igualdad de género, colectivos vulnerables y el impacto de los entornos digitales».
La propuesta también «establece mecanismos de seguimiento y evaluación que permitirán monitorizar el grado de implementación de las medidas y valorar su impacto en la reducción de las conductas suicidas en Navarra», incluyendo la creación de un comité de seguimiento de la estrategia.
El propósito es «consolidar una respuesta institucional coordinada y sostenida que contribuya a reducir las conductas suicidas en Navarra, mejorar la atención a las personas en situación de riesgo y fortalecer las capacidades del sistema público y social para abordar este importante desafío».
Adriana Goi hizo mención al Observatorio Navarro para la Prevención del Suicidio, indicando que «nos va a ayudar mucho» en la monitorización de todos los datos relacionados con el suicidio. Actualmente, asegura que «hacemos un seguimiento exquisito de todas las personas que fallecen por suicidio» y que se tiene un conocimiento prácticamente en tiempo real sobre la situación de cada caso. Sin embargo, enfatizó que «no tenemos unos buenos datos epidemiológicos porque no los hemos podido recopilar adecuadamente».
El observatorio recolectará registros provenientes del Instituto de Medicina Legal, de Salud y de Salud Mental. «Lo agrupamos en un registro y serán ellos, cada cinco años, quienes nos hagan un estudio epidemiológico comparativo», añadió Goi.
Leticia San Martín, en representación de UPN, valoró «positivamente» la estrategia, destacando su enfoque transversal que abarca desde la información epidemiológica hasta la sensibilización social y el apoyo a supervivientes. «Entiende muy bien que el fenómeno del suicidio es complejo y no se pueden dar respuestas simples», puntualizó.
Por su parte, Maite Esporrín, del PSN, expresó su satisfacción al observar que ha disminuido el número de casos de suicidio de 2024 a 2025, pasando de 58 a 39 fallecimientos. Sin embargo, subrayó que «detectar alrededor de seis casos al mes constituye un verdadero drama».
Jabier Arza, de EH Bildu, afirmó que el documento «tiene una calidad muy alta» y presenta «una concepción integral del suicidio, con un enfoque intersectorial y basado en la evidencia científica». No obstante, expresó su preocupación por la «desigualdad territorial» y la «debilidad de los recursos terapéuticos».
Isabel Aranburu, de Geroa Bai, confirmó que la estrategia evidencia que el sistema de salud «funciona y avanza». «Es una buena herramienta», concluyó.
Maribel García Malo, del PPN, coincidió en la necesidad de la estrategia, pero la consideró «muy ambiciosa en lo teórico» y «no lo suficientemente concreta en lo práctico».
Daniel López, de Contigo-Zurekin, valoró el «enfoque integral» y la atención a «grupos vulnerables», subrayando la importancia de mejorar la atención psicológica. Aplaudió la estrategia como «una hoja de ruta social para construir una comunidad segura y bien informada frente al sufrimiento psicológico».
